Técnicamente, son dispositivos o soportes de lectura de libros digitales. Cada vez hay más modelos, más sofisticados, más accesibles y más accesibles. Se habla de ellos en blogs y prensa diariamente. Se organizan congresos y jornadas para debatir lo que implica e implicará su uso masivo. Y, sin embargo, no tienen nombre. No en español. Cada uno los llama como se le antoja o como puede, pero aún no han sido bautizados con un nombre común.
Y por si ese caos fuera insuficiente, tiende a darse la misma denominación al soporte de lectura y al texto leído, al contenido y al continente.
Desde Ediciona os proponemos acabar entre todos con la confusión. ¡Escojamos un nombre para los dispositivos de lectura!
Hemos seleccionado entre artículos y blogs los nombres que aparecen más frecuentemente. ¡Votad y proponed vuestro favorito!
Libro electrónico
Es uno de los nombres más habituales, pero, como decíamos, se presta a ser confundido con el texto al que sirve de soporte.
eReader
La versión más extendida en el mercado anglosajón y también la más buscada en Google.
Portalibros
Lo vimos por primera vez en un post de Joaquín Rodríguez, y nos enteramos por El País de que la Asociación de traductores Gallegos ha propuesto la generalización de su uso.
e-Libro
Lo lógico sería que fuera libro-e (libro electrónico), pero se opta por la inversión del orden porque es más eufónica.
Lector
Simplificación de la expresión “Lector de libros digitales”.
¿Cuál es el nombre que te gusta más? ¿Con cuál te sientes más cómodo?
Vota tu favorito en la encuesta que aparece a la derecha de este post y participa en la elección de un nombre. Daremos los resultados el 27 de abril.
Y si tienes alguna sugerencia o se te ocurre otro nombre que no hayamos propuesto, cuéntanoslo.
¡Escoge un nombre! ¡No te quedes al margen!

