El cementerio de las novelas inconclusas y rechazadas

Por Arantxa Mellado el 12.07.2011
5 Comentarios


 

¿Adónde van a parar las novelas rechazadas por los editores? ¿Y las rechazadas por sus propios autores? ¿Y las que se quedaron en el capítulo 2?  Hace unas décadas, se refugiaban en forma de fajos impresos o mecanografiados en el fondo de un cajón; actualmente, duermen el sueño de los incomprendidos en algún punto del disco duro de un ordenador. Hoy pueden disfrutar de una última oportunidad, de un efímero instante de publicidad gracias a la iniciativa de Steve Wilson, autor fallido de seis novelas: My unfinished novels.

Para la mayoría de los escritores, una novela inédita es un fracaso, ya que ningún autor quiere que sus manuscritos acaben cubiertos de polvo debajo de la cama. Pero hay novelas que ni siquiera tienen la oportunidad de no ser publicadas. Simplemente son abandonadas, a veces debido a las presiones materiales (un segundo trabajo, un tercer hijo, un cuarto viaje a Irak), y en ocasiones a causa de “enfermedades” creativas, grietas internas en la personalidad del autor. La gente cambia, pero los libros permanecen estáticos, y si una persona cambia mucho, el libro que estaba escribiendo puede dejar de ser su libro.

My unfinished novels nace para explorar esa idea: ¿por qué abandonaste esa novela? Las respuestas, con suerte, además de aclarar puede ser entretenida.

Cada novela inacabada tiene su propio post. Cada post incluye una razón para abandonar la novela, un resumen de la historia y un resumen del inicio del libro. Los derechos de cada uno de los fragmentos nuevos en este sitio corresponden a los autores originales.

Así pues, leed las historias y las historias que hay detrás de ellas. Haceos una idea de lo que significa el fracaso.

A unos les servirá como terapia de grupo, a otros de fuente de cotilleo de las miserias ajenas, e incluso a un grupo de espabilados como fuente de inspiración para futuros éxitos o fracasos. Pero también puede verse como una nueva oportunidad, porque entre estar moribundo y estar muerto puede mediar un largo camino, incluso la resurrección.

Y para los que no tiran la toalla, acaban sus novelas y quieren lanzarlas al mundo por el medio que sea acaba de lanzarse Literatura Nova, una red social de literatura novel, una red social de autoedición de textos literarios en castellano, una nueva plataforma de intercambio para lectores y escritores de literatura en castellano.

Para gustos, colores.