
¿Tienes una editorial, imprenta o librería y quieres darte a conocer a través de las redes sociales?¿Eres un profesional freelance y deseas forjarte una reputación profesional? ATENCIÓN: antes de lanzarte a abrir perfiles a diestra y siniestra, te recomendamos tener en cuenta los consejos apuntados por Marc Cortés, aquí te resumimos algunos:
1. De la interrupción a la conversación: ante la saturación total de publicidad tradicional, las empresas deben acudir donde está el cliente en Internet (blogs, redes sociales. etc.) y hablar con ellos en plano de igualdad y demostrando que interesa lo que dicen.
¿No te parece insoportable cuando alguien te busca para sólo hablarte de su vida como si fuera una metralleta y apenas te deja vocalizar? Pues hablar sólo de ti o de tu empresa a tus potenciales clientes puede ser igual de insufrible.
2. De la iniciativa propia a la iniciativa del cliente, la inteligencia colectiva: la suma de conocimientos y actividades en los entornos web genera un resultado final superior a la suma de las inteligencias o aportaciones individuales. Los clientes deben formar parte de los desarrollos de productos y servicios.
Los anglosajones lo llaman crowdsourcing y la lógica en la que se basa es tan simple como aplastante: si tienes a tus potenciales clientes o colaboradores reunidos en una red social en la que comentan, critican, aconsejan, ¿qué estás esperando para preguntarles su opinión sobre tu trabajo?
3. De la publicidad a la experiencia: la empresa debe dejar de perseguir para empezar a seducir, dedicando esfuerzos a pensar cómo llegar al consumidor, a la experiencia del consumo del mensaje.
La diferencia entre tener clientes y tener fans o embajadores que recomienden tu empresa a sus contactos está en otorgar una experiencia de consumo.
4. Del ordenador al “siempre conectados”: somos la generación de los “siempre conectados”. Esto obliga a pensar en soluciones para todos los dispositivos y a tener una visión integral del cliente.
Cuando pienses en Internet piensa en accesibilidad total, ¿o es que no quieres que tus potenciales clientes o colaboradores te encuentren desde diversos dispositivos y en cualquier momento?
5. Del egocentrismo a la reputación corporativa: la otra cara de la moneda de la conectividad de los clientes es la posibilidad de poder saber lo que dicen, analizar, aprender y responder.
Las redes sociales exigen aprender a escuchar lo que se dice sobre ti y sobre tu empresa para poder mejorar tu trabajo.
6. De la suposición a la analítica web: existen herramientas, indicadores que te van a permitir medir en tiempo real qué pasa con lo que haces en la red.
Que en las redes sociales los objetivos sean cualitativos no significa que no sean cuantificables y medibles. La analítica web es imprescindible para monitorear y evaluar la eficacia de toda acción corporativa y profesional en redes sociales.
