Análisis y reflexiones sobre la industria del libro, por Arantxa Mellado

¿Influye el precio de un e-book en sus ventas?

21 de mayo de 2009
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En una entrada del blog The Millions titulada «Finding Indie Opportunity on The Kindle» leíamos el pasado lunes 18 de mayo una anécdota del escritor Bryan Gilmer, quien tras publicar en papel su novela Felonious Jazz a través de la plataforma de autoedición CreateSpace sacó una versión de ésta para Kindle utilizando la Digital Text Platform de Amazon. Gilmer explica de la siguiente manera lo que sucedió con su novela una vez puso a disposición del público su edición para Kindle:

Mi edición para Kindle estaba disponible el pasado lunes a $7.99, así que lo anuncié en un par de mensajes en el tablón de anuncios. El miércoles había vendido una copia. ¡Una! Las respuestas a mis mensajes decían ‘si quieres que probemos a un nuevo autor, danos un precio realmente bajo. Esto generará ventas y reseñas’. Entonces el jueves en la mañana bajé el precio a $1.99 y lo publiqué en el mismo espacio. Lo que pasó a continuación es bastante llamativo:

Hacia las 5.00 p.m. del viernes —cerca de 36 horas más tarde— Felonious Jazz era el número uno en ventas de libros de misterio puro en la Amazon Kindle Store y ocupaba el puesto 17 en el listado de los más vendidos en la franja de misterio y thrillers —siendo el único título del top 25 cuyo autor no era una gran figura como John Sandford, Michael Connelly y Elmore Leonard—. En las ventas globales de Kindle ocupó el lugar 133 entre los más de 283.000 títulos de ficción y no ficción disponibles en la Amazon Kindle Store.

felonius_jazz_kindle

Una vez la edición para Kindle de su novela alcanzó un cierto nivel de ventas, Gilmer decidió subir a $4.99 el precio de ésta. Sin invertir un solo dólar en el diseño y la ejecución de una campaña de marketing Gilmer consiguió darle visibilidad a su novela y posicionarla entre aquellos usuarios de Amazon que son fanáticos del trhiller. Eso sí, a costa de reducir notablemente su margen de ganancia por lo menos durante un tiempo.

La experiencia de Gilmer nos suscita varias preguntas: ¿como lectores cuánto estamos dispuestos a pagar por un e-book? ¿Seguimos creyendo que todo aquello que se ofrece a través de Internet debe ser gratuito o por lo menos costarnos casi nada? ¿Hasta dónde es aceptable reducir el precio de un e-book para hacer que el público esté dispuesto a comprarlo? ¿En qué momento nos salimos de la frontera de las buenas prácticas a la hora de promocionar un libro para posicionarlo en el mercado?

Al final llegamos a la pregunta que los interesados en los contenidos digitales llevamos meses planteándonos y que hasta ahora nadie ha conseguido responder: ¿cuál es el precio de un e-book y cuáles criterios debemos utilizar para establecerlo?

Arantxa Mellado Bataller
Consultora editorial