
La digitalización puede traer enormes beneficios al sistema educativo, de eso no hay duda. Pero nada se avanza al repartir millones de ordenadores entre los alumnos si es que los maestros no manejan las herramientas necesarias para dictar una clase interactiva o si la calidad de los contenidos digitalizados decepciona.
Ayer recibimos el comentario a un post publicado el año pasado sobre la introducción de ebooks en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Si pensáis que un nativo digital es un adolescente enchufado a un portátil, un móvil y una consola, os estáis quedando sólo con la cáscara de la nuez. Para muestra, os dejamos la reseña de una usuaria:
Voy a 3º de la E.S.O, y este año he empezado a utilizar el libro digital de Digital-Text. Sinceramente, en mi colegio, estamos todos bastante decepcionados:
Las animaciones y los ejercicios interactivos, son sumamente infantiles y poco didácticos: Sólo hace falta decir que en una actividad de ciencias sale un ciéntifico nadando dentro del citoplasma celular.
Hace falta anunciar, que el uso de libros digitales, también tiene “pros” como por ejemplo la actualización del libro anualmente se hace más fácil, es una buena herramienta en cierta manera para llamar la atención y distraer a los alumnos con un mensaje didáctico oculto detrás de animaciones y “infantileces”, y tenemos que ser conscientes de que vivimos en la era digital y que sucumbiremos en las nuevas tecnologías. Pero, no todos en clase, constamos de ordenador propio con conexión a Internet, y los que no tenemos, nos quedamos como desplazados de la resta.
Cuando hay apagones o el servicio de Internet va mal, ¡nos quedamos sin libro! Hemos visto bastantes fallos en la página (actividades que no funcionan, configuraciones erróneas…) y hay temas aún no están ni empezados a redactar.
En mi opinión, no hay nada mejor que el convencionalismo de una pizarra, tiza, libreta y libro.
¿Alguno de vosotros tiene hijos, sobrinos o amigos que utilicen ebooks con fines educativos?¿Qué os han comentado al respecto?¿Qué opináis vosotros?
