Análisis y reflexiones sobre la industria del libro, por Arantxa Mellado

Diseñador de libros digitales, ¿una nueva profesión?

6 de mayo de 2011
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Libro digital en el lector Adobe Digital Editions, 3 (Imagen tomada de La bitácora del tigre)

Tomo el título de este post y los consejos técnicos que se dan en él de una entrada del blog brasileño Simplissimo, porque no puedo estar más de acuerdo con la idea de que las editoriales han de dejar de pensar que la digitalización es una simple conversión de archivos que puede hacer cualquier empresa y gestionar cualquier empleado.

En un futuro muy próximo, será recomendable que las editoriales cuenten con un equipo específico para la producción de libros digitales, pues contra lo que muchos piensan, la producción en digital requiere tiempo y cierto nivel de conocimientos: no puede ser delegada en manos del maquetador de toda la vida, por muy buena disposición que muestre.

En un mundo ideal, todas las editoriales contarían en su plantilla con un experto en digitalización que no sólo garantizara la correcta producción de los archivos, sino que además reorganizara el flujo de trabajo de la empresa para adecuarlo a esas nuevas forma de producción. En el mundo real, pocas son las editoriales que pueden permitirse ese ¿lujo?, sin embargo, sí será imprescindible que cuenten con el asesoramiento -externo o no- de profesionales de confianza que garanticen la calidad de sus archivos.

¿Quiénes pueden ser esos profesionales de la digitalización? Tanto un diseñador gráfico como un diseñador web, o incluso un programador, pueden entrar en este campo, pero en ambos casos se exigirá una especialización.  La exigencias para los aspirantes a esta nueva profesión son las siguientes, según nos dicen los expertos de Simplissimo:

– buenos conocimientos de CS5, lo que incluye tabulaciones, estilos, maqueta y cierre en ePub;

– tratamiento básico de imágenes para guardarlas en los formatos y tamaños correctos;

– buenos conocimientos de CSS3 y XHTML. No hace falta que sean muy profundos, pero a mayor conocimiento mayor valoración del profesional;

– conocimiento de los formatos de archivo, para saber diferenciar entre ePub, PDF, mobi y otros,  y para saber aconsejar el más apropiado en cada caso;

– conocimientos de las plataformas disponibles, de sus limitaciones y aplicaciones (ADE, iPad, Kindle, PD, Alfa, etc…);

– actualización constante de todas las novedades del mercado, tanto en relación a los formatos como a las plataformas, puesto que estamos ante un mercado en plena expansión y cambio.

Es hora de formarse e informarse.

Arantxa Mellado Bataller
Consultora editorial