Análisis y reflexiones sobre la industria del libro, por Arantxa Mellado

Diccionario Demoníaco de la Edición (en dos versiones)

29 de febrero de 2008
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Diablo

Divertidas definiciones de algunos personajes de la fauna editorial elaboradas por Paperback Writer y Sobre Edición, bloggers por cuyos sites es recomendable darse una vuelta.

Autor. 1. Masoquista que tiene una pluma y un papel por fetiche. 2. Individuo cuyo desorden creativo hace que, ante las amarguras de la vida, se retire a escribirlas en lugar de luchar como una niña. 3. Alguien que nunca olvida nada y que, eventualmente, escribirá todo en forma de un libro. 4. Delgada, demente y triste criatura endeudada hasta el cuello que cree de verdad que la publicación resolverá todos sus problemas. 5. Peter Pan un peldaño más adelantado en la escala evolutiva.

Editor. 1. Sadomasoquista. 2. Persona gentil, pero desequilibrada, que hace carrera trabajando con autores para mejorar sus manuscritos y que escucha sus mentiras, rabietas y llantos, amplía sus plazos de entrega, se reúne con ellos para hablar sobre los misteriosos entrantes de pollo de las estafas industriales y sufre de incontables ataques depresivos, alergia y tinitus como resultado. 3. Profesional de la industria que desayuna Maalox o Jack Daniels.

Escritor. 1. Autor de ficciones para el mercado masivo. 2. Figura sombría con al menos 486 seudónimos y que publica un blog con el mismo nombre. 3. Lo que sucede cuando un magullado soñador rehúsa a convertirse en un cínico. -fantasma. 1. Autor o coautor a quien se le paga muy poco para escribir un libro, pero que no reconoce haberlo escrito, y no dice nada cuando la celebridad que sí dice haberlo escrito acepta los halagos de la crítica, relata lo difícil que fue escribirlo, etc. 2. Tonto talentoso que necesita dinero.

Director editorial. 1. Editor a cargo. ¿De qué?, no estamos seguros.

Publicado en Paperback Writer

 

Autor. 1. Persona en extremo generosa que lo único que desea en la vida es compartir sus experiencias y conocimientos con sus semejantes. No le interesan ni la fama ni la fortuna. 2. Individuo que se dedica a escribir textos, aunque siempre piensa que escribe libros. 3. Aquél que considera que su libro, el que le editará a regañadientes un editor, no está siendo distribuido eficientemente, promocionado enérgicamente, comprado cuantiosamente ni, por su puesto, leído fervorosamente. 4. Fase adulta de la evolución de un escritor. 5. Trastorno psicológico consistente en pensar que todo lo que se escribe debe ser publicado y leído.

Editor. 1. El que le hace la vida imposible al autor. 2. Persona sin talento para la escritura que envidia a todos los autores y que hace todo lo posible por arruinar el trabajo de estos. Si no consigue impedir la publicación del libro, evitará que el libro sea promocionado, distribuido y, por supuesto, comprado. 3. Persona que se dedica a editar. 4. Persona que se dedica a evadir propuestas indecentes por malas e inviables. 5. Individuo que ha desarrollado una adicción a la nicotina y la cafeína (y al alcohol etílico) aunque se autodenomina fumador y bebedor social.

Escritor. 1. Persona que está dispuesta a dejar de comer para escribir con la esperanza secreta de que un día pueda dejar de escribir para comer y pueda comer, es decir, vivir, de lo que escribe sin tener que dejar de comer. 2. Individuo que no sabe hacer nada de provecho sino escribir. 3. Persona que escribe textos, muchas veces bien, muchas otras mal. 3. Fase larvaria de un autor. –negro 1. Profesional de la escritura al que le pagan para que no se deje ver. 2. Individuo que entrega su ego a cambio de dinero.

Director editorial. 1. Corrector que pudo dejar de trabajar por libre (freelance) cuando obtuvo un puesto de editor en una editorial y que, mucho tiempo después, con la muerte del director editorial, el de toda la vida, obtuvo la responsabilidad de hacer todo: corregir y editar. Además de pagarle en especies, ahora también le dan un poco de dinero. 2. Individuo al que, dentro de una editorial, le toca explicarle al autor que no está siendo explotado; al editor, que, aunque el texto sea ilegible, es publicable, y al director general o dueño de la editorial, que no sólo los libros de cocina tienen interés y que es imposible tener un best-seller mensual.

Corrector. 1. Persona que sufre de una monomanía (obsesión-compulsión) relacionada con la sintaxis, la gramática y la ortografía. 2. Individuo que padece de un apetito morboso por el estilo y los textos bien escritos. 3. Profesional que vaga por las editoriales ofreciendo sus servicios, que nadie entiende, y al que pagan en especies, a veces libros, a veces café. -de estilo. 1. Persona que sólo habla de ser más conciso, preciso y claro. –de pruebas. 1. Individuo que se empeña en que un texto puede no tener erratas.

Publicado en Sobre Edición

Arantxa Mellado Bataller
Consultora editorial