Los estadounidenses son capaces de vender libros como quien vende perritos calientes en cualquier esquina de Nueva York. En otras palabras: si para interesar a los libreros , editores, bibliotecarios, etc. es necesario armar un show, vestirse de obispo, repartir besos a fans enamoradas o cocinar rollitos primavera, los norteamericanos no tienen complejo alguno.
¿Demasiado comercial para un producto de las industrias culturales? Os dejamos con algunas divertidas imágenes de la BEA 2010 para que juzguéis vosotros.
Fotos: Blanca Gaig

A toda máquina. Abrams Books es una de las primeras compañías estadounidenses
especializadas en la creación y la distribución de libros de arte ilustrados

Plátano de mercado. Hombre- banana captando el interés de los asistentes
en libros sobre las bondades de la fruta

Para todos los gustos. Libros para mujeres con el pelo rizado, libros que ilustran sobre
las momias o que ayudan a encontrar la felicidad y a entrenar el cerebro

Rollito oriental. Escritora en demostración de la gastronomía de Laos

Santidad editorial. La Papisa Annalisa dedicó sonrisas en los pasillos de la BEA 2010
promoviendo el libro de ficción Pope Annalisa, escrito por Peter Canova

Vieja gloria del pop. Cantante e ídolo pop, Rick Springfield, alborotando señoras
en la firma de su biografía, Late, late at night

