Análisis y reflexiones sobre la industria del libro, por Arantxa Mellado

Paradojas de la ley de precio fijo

4 de abril de 2011
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Legados Ediciones es una “editorial independiente de Madrid que pretende sacar a la luz a autores actuales, desconocidos, serios y con calidad.” Su catálogo es muy escueto –apenas diez títulos- y se centra en obras poéticas y de pensamiento.

La brevedad de su producción así como la filosofía empresarial de su director, Agustín Fernández Antequera, hacen que sus libros se vendan básicamente a través de presentaciones, lecturas y de la propia web de la editorial, aunque también se los puede encontrar en algunas librerías.

El marketing se desarrolla fundamentalmente a través de Facebook, cuyos recursos de comunicación con los lectores utilizan muy bien. Así me enteré, por ejemplo, de su campaña de suscripción: te suscribes y por 50 euros al año vas recibiendo los libros que publiquen. Y si por lo que fuera no pueden publicar esos libros, puedes escoger otros de los que tengan en catálogo o que te sea devuelto el dinero. Lo mejor, el recordatorio que te hacen, que te hace sentir casi un mecenas de las letras:

RECUERDE un detalle muy importante: comprando nuestros libros está invirtiendo en futuros autores.

También por Facebook me enteré de una nueva oferta: Promoción 3er aniversario, durante un mes todos los libros pedidos a través de la web al 50% de descuento.

Y Facebook me hace partícipe de que, por requerimiento del departamento legal de las asociaciones de libreros, la promoción debe anularse.

Hemos tenido que suspender la promoción de oferta de nuestros libros de hasta 50% de descuento por cumplir 3 años. Nuestra intención era dar salida a libros que los libreros nos devuelven.

Nos ha llegado un email de un abogado que representa a asociaciones de libreros advirtiendo con acciones judiciales por no respetar la Ley del Libro, que sólo permite hacer descuentos del 5% sobre el PVP.

Actualmente tenemos 54 libros repartidos en 9 librerías, una cifra que puede romper moldes en el mundo editorial. Igual deben pensarse que con nuestra forma de aguantar un proyecto alternativo vamos a hundir sus grandes empresas. Igual quiebran por culpa de que Legados quiera llegar a más lectores, ya que sus filtros nos impiden hacerlo.

La mayoría de librerías no cogen nuestros libros en depósito. Si los libreros no cogen libros ni siquiera en depósito… Que no se quejen si se buscan alternativas para sostener un proyecto cultural.

Así que ya no hay oferta.

Por cierto: todavía no hemos vendido ni un solo libro con esa promoción. Que nadie se alarme, no nos estamos lucrando ilegalmente. Hay que lucrarse dentro de la legalidad. Eso está mejor.

La ley es la ley, y debe ser de obligado cumplimiento para todos, sin excepciones. Y la Ley de la lectura, del libro y de las bibliotecas establece un precio fijo para los libros que ni el propio editor puede rebajar más allá del 5% estipulado por la propia disposición legal.

El artículo relativo al precio fijo del libro fue dictado con el objetivo de proteger a libreros y editores, que creen ver de esta manera salvaguardada su vía de ingresos (sobre todo los libreros). Y es aquí donde se encuentra la paradoja: la ley creada para la pervivencia del negocio del libro impide que el pequeño editor salve su negocio.

El libro digital todavía no tiene un precio legislado. Por no tener, ni siquiera tiene un IVA que se ajuste a su definición como libro. En Francia ya hay un anteproyecto destinado a establecerle también un modelo de precio fijo. ¿Servirá para proteger a pequeñas librerías y editores de la agresiva política de ventas de Amazon o Barnes&Noble? Mucho me temo que no.

Mucho hay que reflexionar y observar antes de que el legislador español entre al trapo con políticas de precios pre establecidas.

 

 

 

 

Arantxa Mellado Bataller
Consultora editorial