Análisis y reflexiones sobre la industria del libro, por Arantxa Mellado

ISSN 3082-0499

Elogio del lector editorial

19 de mayo de 2008
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Del blog del periodista y escritor argentino, Maximiliano Tomás, extraemos unas reflexiones sobre el trabajo del lector editorial, labor con frecuencia mal entendida y tomada por una actividad que no requiere mayor especialización. Tomás resalta la gran diferencia entre el común lector (de bestsellers, ensayos o sesudas novelas) y aquél que se dedica a la lectura de diversas obras (no siempre de su agrado) de manera profesional.

“… ‘lectores’: escritores, periodistas y estudiantes que se dedican a elaborar informes de lectura sobre la obra que les tocó en suerte. El formato del informe varía de acuerdo con las exigencias de las editoriales (glosar el argumento, colocar puntajes, analizar la obra críticamente) y, por lo general, se exige del lector que recomiende o desaliente la publicación del original.”

Circunscribiéndose a lo definido, no todos quienes hayan leído la última novela de Ken Follet pueden decirse capacitados para ejercer como lectores de ésta. Más aún si tenemos en cuenta que autores como Marcelo Cohen y César Aira se ganaron el pan escribiendo notables informes, y el poeta Gabriel Ferrater escribió tantos y tan literarios informes de lectura (en los que valoraba obras de Kerouac o Nabokov) que el año 2000 dichos textos fueron publicados por Editorial Península con el nombre de Noticias de libros.

Visto así, no sólo basta con haberse leído toda un biblioteca. El lector editorial es aquél profesional que aplica una metodología y realiza un análisis en su lectura. Parece sencillo, pero en definitiva no lo es.

Arantxa Mellado Bataller
Consultora editorial