¿Quiere vender libros en China?

Por Arantxa Mellado el 22.10.2009
7 Comentarios

Bandera china

El mercado chino está de moda en el sector editorial, como demuestran la cobertura que se dio a la Feria del libro de Pekín y el hecho que China fuera el país invitado en Frankfurt.

Las reformas económicas de los últimos 30 años han hecho posible que una gran cantidad de chinos ascienda a la clase media y tenga mejor acceso a la Cultura, por lo que el mercado chino está ávido de nuevos títulos provenientes del oeste. Así pues, el momento es propicio para los buenos negocios, algo muy tentador teniendo en cuenta la inmensidad del país y su potencial consumidor.

Pero que el mercado chino esté abierto no quiere decir que sea fácil entrar en él y, menos aún, mantenerse. Una entrevista realizada durante la Feria de Frankfurt a tres altos ejecutivos editoriales chinos arroja una serie de factores a tener en cuenta.

Para empezar, no se pueden vender libros como si fueran coches.

Es importante que los responsables de la editorial en China hablen el idioma, que entiendan la cultura local y que obtengan apoyo gubernamental para su empresa. Un primer paso hacia el éxito sería contar con los servicios de un director o mediador chino.

El entorno regulador, cultural y marketiniano en China es totalmente diferente del occidental. “Los editores no pueden pretender trasladar los modelos de negocio que funcionan en Occidente sin adaptarlos a la cultura china. Los directivos de las editoriales necesitan buenos contactos y experiencia en marketing, si no se darán de bruces contra una infranqueable pared. No todas las experiencias buenas y satisfactorias en otros países funcionan en China”.

Como ejemplo de fracaso, el del negocio “book club” (el equivalente a Círculo de Lectores) de Bertelsmann en China, en 2008, tras trece años de operaciones en el país. La compañía adujo las dificultades para retener a los clientes y altos costes operativos, pero hubo un factor adicional: se trasplantó a China el modelo de negocio occidental, sin atender a las necesidades de los clientes chinos. Por otra parte, sus directivos no llegaron nunca a aclimatarse ni a entender el mercado y la cultura chinos.

Los libros son productos culturales, y los directivos deben conocer las características culturales del mercado. Un libro o un concepto muy populares en Occidente pueden pasar totalmente desapercibidos en China.

Una estrategia recomendable es buscarse un socio chino, bien a través de una adquisición de acciones o mediante una join venture, ya que “no basta con cooperar en cuanto a derechos y vender libros occidentales o chinos. Lo más provechoso es comprometerse en un nivel más profundo de cooperación, trabajando con editores chinos para formular estrategias y vender también los libros chinos en otros países.”

La adaptación a la forma de pensar y de actuar del país donde quieres hacer negocios es de sentido común, tanto en China como fuera de China, sin embargo suele ser una máxima que tiende a olvidarse. Es uno de los mensajes que lanzamos en el estudio sobre “El libro en español en Estados Unidos: estado actual, retos y dificultades” que publicamos recientemente.

“Adonde fueres haz lo que vieres.”