Por
el 20.03.2008
Hubo un sorteo y nos tocó esta decorativa y mullida alfombrilla de ratón. Podía haber sido el viaje a Londres, o alguno de los portátiles, o incluso un mp3, y también podíamos habernos quedado con las manos vacías.
Aunque lo lógico hubiera sido un lote de libros, o al menos un libro.

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