Nuevos pasos de las editoriales norteamericanas hacia el préstamo bibliotecario de libros digitales

Por Beat.cat el 27.09.2012
1 Comentario

 

La editorial Macmillan ha anunciado que está trabajando en la preparación de un modelo de préstamo de ebooks para bibliotecas.

Según un comunicado en la revista Publishers Weekly (24/09/2012), la editorial está ultimando los detalles para iniciar una prueba piloto, de la que aún se desconocen los detalles. Macmillan es una de las editoriales norteamericanas más importantes y en estos momentos no tiene un servicio de venta de libros digitales destinado al préstamo bibliotecario.

Según el comunicado, este anuncio no responde a la petición efectuada por las bibliotecas, en una clara referencia a la reivindicación de la Asociación de los Bibliotecarios Norteamericanos (ALA) que el pasado 8 de agosto publicó un informe en el que hacían una serie de recomendaciones de cómo deben ser las condiciones de distribución de ebooks para el préstamo bibliotecario.

Las recomendaciones se resumen en tres puntos básicos:

- Inclusión de todos los títulos: todas los títulos que estén a la venta al público también deben estar disponibles en las bibliotecas.

- Derechos permanentes: las bibliotecas deben tener derecho a ser propietarias de los libros digitales que compren, incluido el derecho a transferir archivos a otra plataforma que permita el préstamo de manera ilimitada.

- Integración: las bibliotecas deben tener acceso a los metadatos y también a las otras herramientas de gestión que proporcionan las editoriales para permitir la búsqueda y el descubrimiento de ebooks.

En cuanto al posicionamiento del resto de los grandes grupos editoriales estadounidenses, Simon & Schuster tampoco distribuye libros en bibliotecas, y Random House lo hace pero ha triplicado los precios de los libros digitales destinados a las bibliotecas, una medida que también ha adoptado Hachette USA, que ha confirmado que doblará el precio para las bibliotecas de casi 3.500 títulos en formato ebook. HarperCollins, por su parte, sí que distribuye libros digitales en las bibliotecas, pero limita el préstamo a 26 veces. Y Penguin ha comenzado desde el pasado mes de junio una prueba piloto con el proveedor 3M y la Biblioteca Pública de Nueva York. (Para más información sobre el programa de préstamo de libros digitales de 3M véase este post.)

Para hacernos una idea del alcance del debate sobre el préstamo bibliotecario que se está generando en EEUU, vale la pena dar un vistazo a la carta abierta publicada (09/24/2012) por la presidenta del ALA, Maureen Sullivan, donde comenta, entre otras cosas:

Nos hemos encontrado y hemos hablado de manera franca con muchas editoriales. Hemos buscado soluciones de entendimiento explorando nuevos modelos de negocio y nuevas prácticas en el préstamo bibliotecario. Pero estas conversaciones no significan nada si no van seguidas de alguna acción.

Simon & Schuster debe vender a las bibliotecas. Macmillan debe implementar la prueba piloto. Penguin debe acelerar y extender sus pruebas piloto más allá de dos bibliotecas urbanas de Nueva York. No podemos esperar pasivamente mientras que algunos editores no permiten el acceso a nuestro patrimonio cultural. Debemos hablar en nombre de los lectores de hoy y de mañana.

Iolanda Bethencourt
Noves passes de les editorials nord-americanes cap el préstec de llibres digitals a les biblioteques